¿Buscas una alternativa a CoverManager?
Antes de cambiar de sistema, merece la pena comparar con cabeza. Esto es lo que miraríamos nosotros — y lo que ofrece Stay Foodie, con los precios a la vista.
Cinco preguntas antes de elegir sistema.
¿Pagas por comensal o una cuota fija?
Con comisión por cubierto, la factura crece justo los meses buenos: cuanto más llenas, más pagas. Con cuota fija sabes lo que cuesta enero y lo que cuesta agosto. Haz el cálculo con tus cubiertos reales de temporada alta.
¿De quién son los datos de tus comensales?
Si las reservas entran por un marketplace, el comensal puede ser cliente de la plataforma antes que tuyo. Pregunta si puedes exportar tu base de clientes entera, en un formato abierto, el día que quieras irte.
¿Qué pasa con los no-shows?
Mira si puedes pedir tarjeta de garantía, cobrar una penalización que decides tú, y avisar al comensal de las condiciones antes de reservar — no al ir a cancelar.
¿En qué idiomas reserva tu cliente?
En un mercado turístico, el widget tiene que hablar los idiomas de tus mesas, no solo el tuyo. Y tu página de reservas debería posicionar en Google con tus datos: nombre, horario, teléfono.
¿Puedes irte sin dolor?
Sin permanencia, con tus datos exportables y sin penalización por salir. Un sistema que confía en su producto no necesita retenerte por contrato.
Cuota fija. Cero comisión. Tus datos, tuyos.
Stay Foodie cuesta desde 69 €/mes, tengas 100 reservas o 5.000. Widget en 7 idiomas, garantía con tarjeta, penalizaciones que configuras tú, exportación completa en CSV y 30 días de prueba sin tarjeta. IVA no incluido (21 %)
Prueba 30 días. Sin tarjeta. Sin permanencia.
Si en un mes no estás cobrando reservas en tu web, te despides sin pagar nada.